El origen de las Fallas

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Es una de las fiestas más conocidas de España y la más importante de Valencia: Las Fallas.

Como todos y todas sabéis se trata de varios días de espectáculo que acaban con la quema de divertidos, coloridos y gigantescos muñecos o ninots. No os vamos a contar, entonces, en qué consisten Las Fallas, pero sí os vamos a contar cuáles son sus orígenes.

Ninots

Comencemos por el nombre: “falla” en valenciano medieval significa “antorcha”. Las fallas, en un principio y hace mucho tiempo, no eran otra cosa que las teas que los soldados colocaban en las torres de vigilancia que defendían la ciudad. De hecho, en el Llibre dels feits (libro escrito entre los siglos XIII y XIV), se cuenta que los caballeros del rey Jaime I llevaban fallas para iluminarse. Por extensión, estas antorchas también se utilizaban para iluminar las fiestas, por lo que “falla” también acabó usándose como sinónimo de celebración.

Cuenta la leyenda que una de esas celebraciones era la de los carpinteros, que el día de su santo patrón (San José, el 19 de marzo), quemaban virutas a las puertas de sus talleres para celebrar que el invierno llegaba a su fin. Para ello se servían de una lámpara llamado parot. Con el tiempo, los carpinteros comenzaron a rivalizar entre ellos, a adornar sus fogatas e incluso a vestir al parot como algún personaje o cliente que les hubiera fastidiado a lo largo del año. La costumbre fue evolucionando, los muñecos se hicieron cada vez más vistosos y los montajes más complicados.

Muy curioso: creemos que este, precisamente, es Jaime I en versión ninot

Muy curioso: creemos que este, precisamente, es Jaime I en versión ninot

Sin embargo, hay quien dice que Las Fallas tienen un origen más sencillo: una variación de otras fiestas populares en las que se lanzaban a una hoguera muñecos que representaban a un personaje poco popular como el demonio o una personificación del invierno. En la Comunidad Valenciana todavía se encuentran festejos de este tipo, como El vell i la vella de Picassent y Llíria o el Parot de Mitja Cuaresma de Castalla.

Ninguna de estas teorías ha sido demostrada debido a la falta de documentos que apoyen una u otra. De hecho la primera mención documentada de Las Fallas es del año 1784. Lo curioso es que se trata de un documento de las autoridades de la ciudad en el que se indicaba que estaba prohibido quemar fallas en las calles de la ciudad y se obligaba a colocarlas en plazas suficientemente amplias.

Sea como sea y tengan el origen que tengan hay que pensar que Las Fallas llevan celebrándose desde hace más de 200 años… y que todavía queda mucha madera y pólvora que quemar.

Si quieres leer este post en inglés sigue este enlace.

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